Las diferencias entre género son legendarias y, más allá de que las mujeres han trabajado por la igualdad de derechos, queda claro que las diferencias siguen vigentes. La psicóloga, escritora e investigadora chilena Pilar Sordo vuelve a la ciudad para abordar estos temas con su análisis “Viva la diferencia”, esta noche a las 21, en el Auditorio Fundación Astengo (Mitre 754), donde explicará cómo se puede llegar a un término medio entre varones y mujeres para lograr la armonía, sobre todo en la pareja.

“Decir que hombres y mujeres somos iguales es un error y es dañino para las relaciones interpersonales. Esta investigación pretende descubrir cómo son las diferencias y a partir de ella podemos aprender del otro”, explicó a El Ciudadano.

La psicóloga recordó la frase “nadie entiende a las mujeres” y su versión con los hombres, “esto se debe a las diferencias que existen. Por ejemplo las mujeres son de retener y los hombres son más soltadores”.

Respecto de la “retención” de las mujeres, Sordo explicó que se observa con la típica retención de líquidos, como también la de grasas (que producen la celulitis), la retención de recuerdos, “las mujeres tenemos una memoria emocional muy fuerte, retenemos un tema que nos preocupa y lo analizamos una y mil veces hasta encontrar su solución, somos preguntonas, habladoras. En cambio, los hombres tienen una memoria más fugaz, dan «vuelta de página» enseguida, sienten menos culpa, hablan menos, avanzan más rápido. En la pareja las mujeres pretenden que el hombre retenga como ellas y viceversa. Por eso esta investigación brinda un análisis y la posibilidad de que tanto hombres como mujeres logren un equilibrio”.

La psicóloga afirma que se debe terminar con la competencia de géneros y buscar la felicidad en base a lo que se tiene.

Durante las dos horas que durará el encuentro de hoy, Sordo expondrá los datos de su investigación y se podrá aprender sobre el equilibrio necesario para una vida en paz. “Ser felices es una decisión”, aseguró. En diálogo con este medio profundizó sobre la aceptación del dolor. “Siempre digo que el dolor es inevitable y el sufrimiento es opcional. Es cierto, somos seres humanos que por lógica sufrimos ante el dolor, pero está en nosotros saber llevarlo con nosotros. Muchos piensan que tomando un rivotril, por ejemplo, nos olvidamos del dolor, o si no lloramos el dolor se va, desaparece si ocupamos nuestro tiempo en otras cosas, para no pensar. No es así, el dolor está y hay que acariciarlo y llevarlo con la mejor sonrisa. Porque debemos analizar qué aprendizaje podemos tener de ese dolor”, explicó. A su vez, redobló la apuesta afirmando que “ante el dolor nos queda mucho más en claro que ser feliz es una decisión”.

“Este encuentro logra que reflexionemos para nuestra vida, el ritmo que tenemos y que pasa algo en el corazón de la gente cuando hablo de la investigación, se elimina el auto boicot a ser felices, nos reímos, pensamos, y vemos que lo importante es tomarnos un espacio para despedirnos de esas trabas que nos ponemos y decidir ser felices”, aseguró.

Si bien reconoce que no es fácil, a lo largo de la charla el mensaje llega a cada espectador. “Es un encuentro al que va toda la familia, porque vienen por igual tanto hombres como mujeres, y es necesario que así sea, ya que pierde sentido que la mujer le cuente sobre estos descubrimientos a su marido, o viceversa”.

Por: Luciana Sosa
El Ciudadano Web