Revista BC - Marzo
Terremoto en Chile
La verdad es que esta columna la iba a escribir sobre la llegada de Marzo y tener la posibilidad y la actitud de agradecer tener vacaciones y también la posibilidad de volver al trabajo.
Pero la fragilidad humana nos mostró el 27 lo pequeños que somos y lo que puede cambiar la vida de todos en un minuto.
Tal vez algunos conocieron por primera vez a sus vecinos y aún más pudieron conocer sus nombres. Por fin importaron los conserjes y muchos reconocieron en ellos ángeles dispuestos a ayudar.
Nos dimos cuenta casi todos, que muchas de las cosas “urgentes” por las cuales corrimos todos los días, claramente no son importantes.
Muchos se habrán dado cuenta a quién aman de verdad y a quienes tristemente dejamos de querer.
Tanta importancia que le hemos dado a las comunicaciones y hoy se vendía comida a mano y hemos vuelto a usar los lápices.
Volvieron a importar los abuelos y muchos padres recuperaron la dulzura con sus hijos y parejas. Volvimos a conversar y varios habrán recuperado, ojalá, la capacidad de sorprenderse y de agradecer, cosa que hace rato no pasaba.
Volvemos a sentirnos vivos, solidarios y empáticos y esto sin lugar a dudas nos hace recuperar humanidad.
Vemos también como aparece lo peor de nosotros al volvernos aprovechadores, alarmistas y muchas veces mentirosos. Gracias a Dios esto es menos que el desarrollo de nuestras virtudes en estas situaciones.
En fin , estamos comenzando un proceso de cambio , el cual ojalá nos haga ser mejores personas de lo que lo éramos antes del 27 de febrero. |