Terra - 16 Enero
Ser felices es una responsabilidad individual
En la calle el otro día me detuvo una señora para preguntarme porqué, aún cuando estaba acompañada, me refiero a pareja, ella se sentía tan sola.
Esto me hizo pensar primero en muchas veces en las que yo me he sentido así y claramente es una sensación muy desagradable y hasta cierto punto difícil de codificar.
Primero creo, y ese ha sido por lo menos mi trabajo con el tema, que nos cuesta mucho asumir que somos seres solos y que los otros no tienen la responsabilidad de hacernos felices y completarnos lo que nosotros hemos sido incapaces de hacer por nosotros mismos. El apego tan característico del occidente nos genera más sufrimiento del necesario.
Por otro lado, parece ser que con más frecuencia las mujeres que los hombres, necesitamos estar “conectados” emocionalmente con el otro para no sentir esa dolorosa sensación de estar con otro y ser transparente o que aunque hablemos no se haga desde lo importante sino sólo desde lo cotidiano.
Creo que esta sensación primero hay que revisarla dentro de nosotros mismos, es un tema de expectativas, de cómo yo, dentro de mi me invento la sensación de cómo debiera ser mi pareja. La otra pregunta es si tengo asumido que la responsabilidad de ser feliz es mía y el otro sólo viene a compartirla y eso implica que yo tampoco me puedo hacer responsable de la de él.
Si ambas respuestas están resueltas afirmativamente, entonces lo que queda es una conversación con el otro o con la otra, ojala fuera de la casa, donde se manifieste esa sensación desde mi y no criticando al otro y responsabilizándolo de mi conflicto. Es más como invitar a la reflexión sobre un tema naturalmente humano y no enfrentarlo como una discusión de pareja.
|