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La Mujer Nueva

Cuando desde Argentina me pidieron revisar el concepto de mujer nueva o mujer del siglo XXI, sentí que tenía la irresistible tentación de describir a un tipo de mujer que caía en la perfección, esa que parecemos irracionalmente buscar todos los días.
Hoy existe una tendencia a pensar que podemos construir cuerpos, caras, casas perfectas sin tomar en consideración que en la fragilidad están nuestras grandes fortalezas.

Por lo tanto la mujer nueva tendría que tener las siguientes características: Debiera quejarse nada o poco porque aprendió a disfrutar todo lo que tiene sin centrarse en lo que le falta.   Esto va desde la aceptación al cuerpo hasta la valoración de sus relaciones afectivas.

Además tiene la capacidad de cuidarse, no se posterga y tiende a regalonearse todos los días con algo y logra no conectarse con la culpa porque se sabe necesaria pero no indispensable.

Puede darse tiempo para ella y para los demás y a pesar de que disfruta de todo, trabaja todo el tiempo para estar anclada en el presente.

No arranca de los vínculos afectivos y si bien se preocupa de su desarrollo personal y profesional, privilegia sus amores y no le tiene miedo al compromiso.

No compite con los hombres porque ya entendió que no tiene que masculinizarse para adquirir cargos de poder. Ella entiende que si un hombre le abre la puerta, le coloca la silla, etc., sólo la conquista y permite ser contenida y protegida por ellos.

No arranca de la maternidad, porque vive conectada con identidad más profunda de mujer y sabe que su reloj biológico avanza y puede cumplir lo mejor de sí misma si cubre todos los aspectos.

Cuida su cuerpo pero acepta sus imperfecciones con placer donde lo que la caracteriza es su gran sentido del humor para poder reírse ante todo de ella misma.

No arranca del dolor, dice cuando no está bien, cuando tiene pena, rabia, miedo y angustia y no juega al rol de la fuerte porque es capaz de expresar su ternura a todo el mundo.

Valora mucho el contacto con sus amigas a las que siente como hermanas de la vida con las que habla de sus cosas y se siente aliviada.

En fin la mujer nueva es la que está intentando aprender a ella la tienen que QUERER POR LO QUE ES Y NO POR LO QUE HACE, y además logro aprender a disfrutar todos los días de su casa y también de lo que hace fuera de ella.

Es importante mencionar, que todo lo anterior no tiene por qué estar logrado totalmente, sino siempre son procesos que duran toda la vida pero que hay disfrutar incluso con nuestras recaídas.