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Día del Niño

Comercialmente se han inventado muchos días para poder estabilizar las ventas durante el año y estimular el consumo y por lo tanto estimular la producción de un país. Es así como existe el día de la madre, que en algunos países como el mío es en mayo, en otros como argentina es en octubre. Está el día del papá, en otros el de la amistad y en algunos en Agosto se celebra el día del niño.

Parece ser claro que lo más importante que esta generación de padres quiere, es que ” nuestros hijos sean felices”, esta frase que en lo profundo da para muchas cosas válidas, se ha ido convirtiendo en asociar malamente la felicidad con la alegría, donde por lo mismo tendrían que estar contentos las 24 horas del día, porque al menor atisbo de no sonrisa nos angustiamos y nos preocupamos mucho. Es tan absurdo todo esto, que preferimos que sonrían aún cuando sabemos que los estamos intoxicando de comida chatarra porque nos falta voluntad para que hagan el esfuerzo de comer saludable, y por lo tanto evitamos pasar un mal rato intentando que mastique la carne, y a cambio le damos cualquier porquería para que puedan sonreír y de pasada nos evalúen bien, no se enojen con nosotros y nos encuentren increíbles de buena onda.

Viva Chile

Siempre me ha gustado el fútbol, sobre todo me gusta mucho ver los partidos del mundial. Me gusta ver como corren, el talento de manejar la pelota y la emoción de un gol me parece indescriptible .Me gusta ver a las personas vestidas de rojo, hacer asados, juntarse en familia y en las oficinas generar cosas o situaciones que sin duda mejoran el clima laboral.

Me encanta sentir que la productividad aumente porque estamos contentos y no sólo por el acto de ir a trabajar. Me llena de emoción sentir como los niños se van sintiendo una sola identidad nacional y se auto-llaman chilenos desde muy pequeños y lo hacen con un orgullo y por un sentimiento positivo. Me gusta mucho ver a jóvenes de sectores muy humildes creerse el cuento de ser campeones del mundo solo por su esfuerzo y trabajo colectivo e individual.

No Quiero Envejecer

En esta columna más que frases , quiero plantearles preguntas, preguntas que fueron las que inspiraron la investigación del último de mis libros , ” no quiero envejecer”. Esta investigación duro cuatro años y cubrió toda Hispanoamérica entre los 25 y los 95 años. Las cosas que me empezaron a hacer ruido fueron por ejemplo porque sí a uno le dicen que parece más joven , o que bien te ves para la edad que tienes, o que haces para mantenerte así , eso debiera ser agradecido o debiera ser un piropo.

A mi se me tienen que notar mis 48 años, porque han sido muy intensamente transitados y no tengo porque agradecer que se me quiten años de caminata de la vida. ¿ porqué cada vez hay menos velas en las tortas y porque hay abuelos que prefieren ser llamados por el nombre porque la palabra abuelo los hace sentirse más viejos?. ¿Porqué los cumpleaños han empezado a ser una tragedia y pocos quieren celebrarlos y decir cuantos años cumplen?, ¿quién inventó que a una mujer no se le puede preguntar la edad y es un signo de coquetería mentir y no ser capaz de decirla?.

Dar las gracias

Este verano, ha sido un verano trabajado y me ha permitido observar mi comportamiento y el de los demás, sobretodo de los que han tenido el privilegio de descansar.

He visto gente descansar en distintos lugares y con distintos poderes económicos y tengo que reconocer que es más fácil descubrir gente agradecida en gente que tiene menos que en gente que parece tenerlo todo para agradecer. Se asombran más de lo que ven, lo verbalizan con mayor intensidad y se emocionan frente a lo que ven y a lo que sienten frente a lo vivido.

Ahora fue fácil observar mucha gente, quejándose de todo, siempre encontrando problemas y reclamando por todo cuanto les pasaba. Que hacía mucho calor, mucho frio, que estaba todo muy caro, o de tan barato que estaba todo, engordaron mucho en las vacaciones. Que el hotel no era lo que esperaban, que había mucho viento en la playa, que habían muchos tacos y que les tocaron todos los días nublados, que en tal o cual restaurant no los atendieron rápido,etc.

La vida es un Hotel

En estos días por razones laborales, me ha tocado recorrer muchos hoteles y como siempre ando mirando e investigando al ser mi gran deformación profesional, empecé a percibir que un hotel es muy parecido al flujo de la vida.

Primero todos sabemos al llegar a un hotel que nos tendremos que ir, pero sobre todo si estamos de vacaciones es algo que preferimos negar, que es lo mismo que nos pasa cuando nacemos al ser plenamente consientes de que nos vamos a morir, pero nunca hay mucha capacidad para hablarlo, enfrentarlo y vivir para gozar y aprender de la vida teniendo en cuenta ese momento de transformación.

Hola descanso

En un mundo que nos obliga casi, a no dejar de trabajar para seguir produciendo y pagando lo que debemos pagar ,esta claro de acuerdo a todos los estudios que para descansar plenamente se necesitan 3 semanas para renovar nuestra energía. La primera es para desconectarse del trabajo , la segunda para el verdadero descanso y la tercera para volver a empezar la conexión con el mundo de lo cotidiano. Es importante sacarse el reloj y estar lo menos conectado al Dios del siglo XXI , que es el Dios pantalla.

Es una lástima ver a la gente en lugares de descanso más conectada a los celulares y a los iPad que a la naturaleza, más triste es darme cuenta que la tecnología acerca a los que están lejos pero aleja dramáticamente a los que están cerca y al lado de uno.

No soporto ver tu cara: el fenómeno de las caras cortadas

Dentro de todo el proceso de elección llamo la atención la cantidad de propaganda en las calles, llenas de fotos de ellos y ellas supongo para hacerlos más visibles frente a la opinión pública. Siempre me eh preguntado cuanto influye en la intención de voto el gastar tanto dinero en las famosas ” palomas” y en los enormes afiches que reparten por todo el país.

Además hay que recoger que ensucian la mirada, se hace más difícil conducir o caminar concentrados y algo tienen que ver al parecer con el aumento de pequeños accidentes al tener nuestro campo visual absolutamente repleto de estímulos.

Pero esto no es lo que me preocupa, lo que me parece alarmante y no un buen signo dentro de nuestra forma de funcionar es la cantidad de rostros cortados en todo el país dentro de esa publicidad. El símbolo de romper , independiente del sector político y del nivel socioeconómico , el rostro y sólo el rostro del oponente me aparece una agresión brutal y un signo de intolerancia frente al que piensa distinto que por lo menos debiera hacernos reflexionar.

Niños sobreatendidos

Este último tiempo me he topado con algunos amigos, todos con hijos entre los 9 y los 17 años que junto a mi trabajo en talleres me han hecho reflexionar sobre un tema que quiero compartir con ustedes.

Ellos me cuentan que sus hijos están “tristes”, así los perciben y antes de ni siquiera preguntar ellos me preguntan por algún psicólogo(a) para llevarlos. Frente a esto pregunto hace cuanto que los perciben así y me dicen que un par de días.

Además intento explorar si han hablado con ellos y les han preguntado qué les pasa, frente a lo que me responden algunos que sí y otros que no saben como hacerlo.

La eterna pelea entre tener ganas o el decidir hacer las cosas

En la cultura de hoy , donde la búsqueda del placer parece ser lo importante y lo único movilizador en nuestras almas el privilegiar el querer o el tener ganas para iniciar algún cambio conductual parece ser lo más relevante en la mente de las personas.

Incluso los padres dicen con mucha frecuencia que no saben qué hacer con sus hijos porque dicen no tener ganas de hacer ciertos deberes y no saben cómo obligarlos, privilegiando así el placer por sobre el crecimiento y el desarrollo integral de los niños.

Te fuiste en calma

Te conocí, converse mucho contigo y sin duda aprendí de cada gesto, de tu ironía y tu mal humor sobre todo frente a la injusticia. Supe de tu cultura y de tus grandes conocimientos de casi todo, de tu inmensa ternura y de esos cálidos abrazos siempre acompañados de una palabra dulce y fuerte al mismo tiempo y de tu profundo y libre amor por tu mujer y por tu hija.

Centrarnos en lo que nos falta

Si yo pregunto al alma de ustedes, cuantas de las cosas que tenemos son imprescindibles o de las que les compramos a nuestros hijos, sin duda, si fuéramos honestos, tendríamos que reconocer que hay muchas que no son necesarias sin dejar de reconocer también, en honor a la honestidad, que también es lindo tener cosas que por ahí no son necesarias pero que nos gustan.

El problema no sólo está ahí sino también en nuestra conducta de permanente insatisfacción donde aun teniendo muchas veces o casi siempre, no parecemos contentos ni menos agradecidos. Es como si todo fuera obvio y natural y estuviéramos todos convencidos que la felicidad pasa por el tener o por aspirar a una perfección a la que nunca llegaremos.

¿Por qué y para qué celebrar?

Cada vez es más frecuente ir a cumpleaños de niños donde ya casi nadie lleva regalo, y que las fiestas para celebrar disminuyen a pasos agigantados dentro de las casas para pasar a celebrar afuera de las casas.

Sería importante preguntarnos qué nos pasa con los ritos, porque pareciera que ya no tienen tanta importancia, pareciera que son algo conservador y antiguo y que la modernidad implicaría relajarse de estos eventos.

Sin embargo los ritos son parte de nuestra historia y desde la antigüedad se han usado para iniciar o terminar un ciclo y desde ahí se avanza a lo largo de la vida.

Arreglarse para ir a casa

En nuestra realidad cotidiana todo parece que esta centrado en lo que entregamos afuera de nuestras casas y muchas veces lo peor de nosotros lo mostramos puertas adentro. Hay un detalle que percibí esta semana en el subte de Santiago y era nuestros rostros al regresar a nuestros hogares.

Esos rostros los comparaba con los de la mañana, rostros arreglados, las mujeres maquilladas y bien peinadas y los hombres preciosos arregladitos y con buen aroma y me pregunte porque no nos arreglábamos para el regreso a casa donde supuestamente están todos los que amamos y para los que tenemos que estar mas hermosos.

El auto-cuidado, un tema difícil en la mujer

Hace poco tiempo participé en un encuentro por el cáncer de mama, y todos los especialistas recalcaban lo importante que era hacerse la mamografía para poder detectar el cáncer en etapas iníciales de la enfermedad.

Al pensar porque ese cáncer es la primera causa de muerte en Chile en mujeres, me preguntaba que hace que una mujer no se cuide a si misma para prevenir esta y otras cosas importantes de la vida. También me preguntaba en el porque manteníamos relaciones dañinas y se nos hacia tan difícil romper círculos de violencia y de miedo.

Se nos acabó el año

“Se nos acabo el año”, esa es una frase que hoy se escucha por todos lados, es que parece que a medida que vamos envejeciendo el tiempo se nos pasa mas rápido de lo que quisiéramos.

El tiempo parece que tiene más que ver con el uso que hacemos de él, más que con la objetividad de sus mediciones. Creo que los seres humanos en general somos malos en la administración de éste y siempre tenemos la sensación de que escasea cuando lo que en realidad ocurre es que vamos teniendo otras prioridades.

Es por esto que a mi juicio no es valido decir que no tenemos tiempo, debiéramos decir que tenemos otras prioridades, y por lo tanto lo real es que no nos hacemos el espacio para lo que probablemente sea importante porque estamos tapados de cosas urgentes.

Corazón Roto

El corazón es un órgano que está asociado a muchos estados emocionales y en otras columnas me he referido muchas veces a la analogía de este órgano con el dolor, con la vida y con el amor.

Muchas veces hemos dicho en nuestra vida que tenemos el corazón roto, frase con la cual nos referimos a estar viviendo una desilusión, donde generalmente ese dolor lo causo el otro.

Las desilusiones amorosas son inevitables en el curso de la vida y generalmente marcan una pausa en el camino y debieran dejarnos aprendizajes donde nuestra forma de enfrentarnos al amor sin duda será distinta antes y después de lo vivido.

¿Cuanto estas en casa?

Este 21 de Mayo que fue feriado en mi país y vi a tanta gente salir de su casa porque era fin de semana largo, todos ademas a los mismos lugares me quede pensando ¿Cuanto tiempo pasamos en nuestras casas?, casas que nos hemos preocupado supongo en tenerlas lo mas lindas posibles pero que estamos siendo incapaces de disfrutar por algunas misteriosas razones.

Es como si existiera un mandato donde fuera ” obligatorio” salir de nuestras casas con la ilusión de que en otro lugar vamos a descansar mas. En este mandato existen ciertas contradicciones que hacen paradójica esta elección.

Bulling domestico

Me imagino que este nombre les parecerá extraño, porque el concepto de Bulling esta asociado al tema escolar y esta restringido a un problema que parte dentro del aula pero quiero plantear un problema que ocurre dentro de la casa y precisamente en la relación con los hermanos.

Si en una familia los padres, esos que no están queriendo tener problemas con sus hijos, los dejan decirse “te odio” entre ellos, “no te soporto”, “te quiero matar” , “sal de mi pieza”, etc! Estamos permitiendo una “normalización de la violencia ” que fácilmente se transforma en un trastorno domestico que no estamos siendo capaces de enfrentar.

TENGO PENA, ESTOY TRISTE

No estoy usando una frase autorreferencial, independiente que ya les he contado que no estoy en un buen momento. Estoy diciendo una frase que parece que cada vez cuesta mas decir y que siempre nuestra primera postura parece ser mostrar nuestras mal entendidas fortalezas y no nuestras fortalezas reales que tienen que ver con nuestras vulnerabilidades.

Que mal usada es la frase de “tú eres fuerte”, siempre hace alusión a alguien que no debiera mostrar sus fragilidades y que siempre va a salir adelante de algún dolor en forma rápida y eficiente.

PREGUNTAS, UN HÁBITO EN EXTINCIÓN

Hablando hace pocos días con indígenas sabios ellos me decían que algo que les preocupaba mucho de nuestra sociedad y eso tenía que ver con que cada vez los seres humanos nos hacemos menos preguntas en el día. La verdad es que cuando me lo dijeron me hicieron conectarme con situaciones que yo estoy viviendo en estos momentos que me tienen caminado por mi libro del “bienvenido dolor” y que por estar triste me hago muchas preguntas en el día.

En general ellos planteaban que cuando uno está triste se contacta con los aspectos más importantes de la vida y por la tanto la posibilidad de reflexionar se hace mas consiente y aumentan las preguntas en forma natural.