Convaleciente de una cirugía plástica de la cual, como buena mujer, se niega a dar muchos detallitos Pilar Sordo contesta c! teléfono y trata de imaginarse una forma en la que no pase por boquisuelta ni descortés. La idea es entender de sus propias palabras qué tan cerca estuvo de ser una ministra del gabinete de Sebastián Piñera y que fije lo que al final la hizo desistir.
“Las primeras semanas de enero me llegaron rumores de personas ligadas a mi trabajo en general, pero los interpretaba como tallas. Hasta que me llamaron dos personas cercanas al Presídeme electo y me preguntaron si estaba dispuesta a asumir un ministerio", parte reconociendo.
-¿Qué respondiste?
-Primero me asombré, luego di gracias y, por último, reflexionando, concluí que mi labor como sicóloga en más de veinte anos tiene una transversalidad que no quería perder y que me ha costado mucho mantener. Ya el hecho de ser como la sicóloga divertida me costó para validarme, el mismo hecho de trabajar con el Coco Legrand y darle peso a mi trabajo...
-¿Les dijiste que no al tiro?
-Les dije que por lo único que quena ser conocida después de muerta era por ser católica. El resto forma parte de mi mundo privado, pero que igual me ofrecía para ayudar o asesorar en distintos ministerios que tuvieran que ver con mi qué hacer.
-¿Y?
-Se mostraron abiertos y creo que va a ocurrir, tal como terminó sucediendo en el gobierno de la Presidenta Bachelet. Colaboré todo lo que pude porque me permite llegar a un espectro más amplio.
-¿Fue por eso no más?
-También acabo de tomar un compromiso con el Instituto Ipege y no podía dejarlo botado, pues tengo que asumir la rectoría y trabajar en la marca que quien) dejar en los alumnos. Tengo charlas» conferencias» estoy terminando otro libro» -uno sobre lecciones de seducción- para marzo.
-¿En qué áreas te ves colaborando?
-Puedo ayudar en Educación, Salud, Sernam. El tema es que en la foto no tenía que aparecer. Atrás con la escoba, feliz.
-¿Esos fueron los ministerios que te ofrecieron?
-No puedo mencionarlos específicamente, pero fue más de uno. Tenían que ver con mis áreas. Me creí la muerte, igual que mis hijos, papas y gente cercana. Fue una chochera y un honor que tomé con toda la humildad del mundo.
-Pero rapidito te excusaste.
-Fue muy difícil decir que no. Lo hablé mucho con mis papas, que son dos seres súper sabios. Con mis hijos también y no fue fácil, porque he trabajado por Chile por años en la forma más autónoma e independiente desde cómo financio mis investigaciones y mi manera de trabajar en terreno. Tenía la posibilidad de ayudar a toda esa gente que llamo el Chile real, pero creo que desde mi función de asesora voy a poder aportar más.
-¿De verdad no te lo creías cuando te llamaron?
-Cuando me llamaron por primera vez de CNN internacional agarré para el fideo 15 minutos a la periodista porque pensaba que era una amiga. Parece que tengo esa actitud de no creerme mucho las cosas de mí. Ahora no fue que pensara que no tenía el perfil, aun¬que reconozco que hay muchas cosas que no sé pero creo que no lo hubiera hecho mal. Hubiera aprendido.
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